martes, 7 de febrero de 2012
LIBRO ELEGIDO
PRÓXIMA REUNIÓN
EL FRÍO MODIFICA LA TRAYECTORIA DE LOS PECES

Pierre Szalowski
Sensaciones diferentes las que hemos experimentado tras la lectura de este libro. A la mayoría de nosotras nos ha gustado, pero algunas han sentido como que les ha dejado con ganas. Tal vez se esperaba más del libro. El argumento quedaba un poco flojo y el tema era un tanto simple, sin profundidad y sin llegar a ninguna conclusión.
A quienes ha gustado el libro, su lectura les ha dejado un buen sabor de boca y su lectura les ha resultado muy agradable.
Comenzar a comentar este libro es hacerlo desde el título. Un título curioso. Es difícil imaginar de qué trata con sólo leerlo. A medida que te vas adentrando en la lectura, se muestra como una metáfora de lo que es la vida. Todos nos movemos por rutina, por miedo. La falta de comunicación y el desconocimiento de lo que nos rodea hace que tengamos miedo y no seamos capaces de dar un paso hacia adelante. Somos como los peces, siempre trazando la misma trayectoria. Es necesario un suceso extraordinario para que nos demos cuenta de lo que tenemos a nuestro lado. El frío, ese frío tan extremo, tan extraño e inesperado es el que hace que todos los personajes de esta obra comiencen a mirar hacia sus semejantes. Parece que es en ese momento en el que realmente sienten la necesidad de conocerse, de ayudarse mutuamente. Y gracias a ese nuevo elemento en su vida son capaces, se sienten capaces, de salir de su cascarón, de su rutina. Por primera vez en sus vidas pueden desechar los prejuicios que les comen por dentro y les separan de todo lo demás.
Sólo cuando los personajes salen de su cobijo, de su rumbo trazado, pueden evolucionar.
Por primera vez se sienten libres, se sienten seguros y orgullosos de lo que son, y es esa seguridad, ese saber que no están solos lo que les lleva a ser mejores personas, a recuperar sus recuerdos, sus vidas y sus mejores momentos.
Cuando dejan de ser marginados sociales, de marginarse a sí mismos es cuando realmente se convierten en seres sociales, en personas que se apoyan y se comunican, se convierten en vencedores de su propia marginalidad, de su propia vida.
“El mundo necesita a esos marginados que terminan cruzando la línea de meta como vencedores, de otro modo la esperanza no sería más que una carrera sin fin.”
Pag. 207
lunes, 5 de diciembre de 2011
PRÓXIMA REUNIÓN
RIÑA DE GATOS

Eduardo Mendoza
Con un poco de retraso, por fin el pasado 30 de noviembre nos reunimos por primera vez este curso. En esta ocasión el libro comentado ha sido Riña de gatos de Eduardo Mendoza.
Aunque siempre mostramos nuestras reticencias hacia los premios ganadores de Planeta, esta vez nos hemos llevado una grata sorpresa y el libro nos ha gustado a todas.
Se nota que el autor ha investigado sobre los detalles que han conformado esta historia, al mismo tiempo que se hace evidente que es un gran conocedor y admirador de la obra de Velázquez, de su época y la historia de España de ese siglo.
Los personajes son muy variopintos. Mendoza consigue mostrarnos a través de ellos el momento convulso que se vivía en España y, más concretamente, en Madrid en los momentos previos a la guerra Civil.
En la novela se mezclan personajes de muy diferentes estratos sociales, desde la nobleza, representada por el Duque de la Igualada y su familia hasta las prostitutas que se movían en los suburbios de la ciudad. En ella encontramos personajes históricos como José Antonio, Franco, Manuel Azaña, Ruiz de Alda, etc, todos claves en el desenlace de la situación, junto con personajes ficticios, gente de la calle que, de una manera o de otra, sufrirán las decisiones de los anteriores, Toñiña, Higinio Zamora, Anthony Whitelands, Todos están presentes y mezclados, todos participan de la incertidumbre y de una política convulsa, en unos momentos en los que cualquiera podía ser el enemigo. Ningún personaje es realmente lo que parece. Mención aparte merecen los nombres elegidos para algunos de los personajes: Higinio Zamora Zamorano, Pedro Teacher, capitán Coscolluela, Gumersindo Marranón …
De entre todo este maremágnum de personajes sobresalen dos: José Antonio y Anthony Whiteland. Hasta en esto parece querer confundirnos el autor. Parece que el personaje protagonista, sobre el que va a recaer todo el peso de la obra, es el inglés, pero en realidad eso no es así. El auténtico protagonista de la novela es José Antonio.
José Antonio aparece como un personaje de doble faz. Gracias a su relación con la familia del duque de Igualada conocemos la faceta personal de un personaje que podría haber cambiado el transcurso de la historia de España. José Antonio se nos presenta como un ser tímido, atormentado por su amor, en cierta medida prohibido, por Paquita, la hija del duque de la Igualada. Pero, por otro lado, también nos presenta su faceta pública. Es un líder nato, capaz de atraer hacia su persona a todo aquel que entra en contacto con él.
El inglés, por su parte, es un mero espectador de la situación española. En algunos aspectos su personaje resulta ridículo, siempre al margen de lo que le rodea, porque no va con él en su papel de extranjero, pero, al mismo tiempo, siempre se ve envuelto en las historias más grotescas. Es difícil discernir si se trata de ingenuidad o realmente es otra cosa.
Por otro lado se encuentra el tema de la novela. ¿De qué quiere hablarnos realmente el autor?, ¿de pintura, de política, de amor, de José Antonio?
Difícil tesitura tener que decidirse por alguno de estos temas en concreto. El comienzo de la novela nos decantaría por el tema de la pintura: hay que autentificar un cuadro de Velázquez desconocido hasta ese momento. Pero como se va viendo a medida que avanza la novela, esto no es lo importante. El cuadro es la excusa empleada por el autor para meternos de lleno en el Madrid de 1936, lleno de espías, aspirantes a políticos, politicuchos, generales y militares descontentos, extranjeros….
En realidad si hay un cuadro protagonista ese es La muerte de Acteón. La metáfora parece clara. El observador de ese cuadro, si no conociera el antes y el después de lo que quiere representar, sería como cualquier extranjero, en este caso Anthony Whiteland, que llegara a España en el momento que narra la novela. Ciertamente no entendería nada. Esto es lo que parece que le ocurre al inglés.
“Quien no conoce el principio y el final del cuento se queda en ayunas?
pág. 337
La comparación entre la situación de España en 1936 y el momento narrado en el cuadro la hace precisamente Manuel Azaña, presidente del consejo de Ministros en ese momento.
“Muchos piensan que estamos justamente en esta situación. La falta irreparable ya ha sido cometida, la flecha dejó atrás el arco; sólo nos queda esperar a que nuestros perros nos hagan pedazos.”
Pág. 337
Al final de la novela, el espectador, es decir, el inglés se marcha y todo continúa su curso. Él ya ha cumplido con su papel, describir lo que ocurría en España en marzo de 1936, a las puertas de la Guerra Civil.
martes, 29 de noviembre de 2011
viernes, 20 de mayo de 2011
ASTRID Y VERÓNIKA

Astrid y Veronika
Linda Olsson
Ed. Salamandra
Barcelona 2009
Sin duda un precioso final para una preciosa novela.